Cuánto tiempo se tarda en aprender un idioma

Cuánto tiempo se tarda en aprender un idioma

Esta pregunta sí tiene una respuesta numérica, solo que se compone de dos partes: cuántas horas hay que acumular y a qué velocidad las acumulas. La primera parte está bastante estudiada y depende poco de la persona. La segunda depende por completo de tu horario, y es la que explica por qué a unos les lleva un año y a otros no les alcanzan cinco.

Cuántas horas hay que acumular

La estimación más conocida es la del Foreign Service Institute de Estados Unidos, que lleva décadas enseñando a adultos desde cero hasta un nivel de trabajo y contando las horas. Para estudiantes angloparlantes queda más o menos así: español, francés e italiano, 600–750 horas de clase; alemán, unas 750; ruso y polaco, alrededor de 1.100; japonés, chino, coreano y árabe, cerca de 2.200.

Son cifras de clases intensivas con profesor, así que no se pueden trasladar a uno mismo tal cual. Pero el orden de magnitud sí es correcto: entre un idioma vecino y uno con otro sistema de escritura hay una diferencia de tres o cuatro veces, no de un porcentaje.

La segunda escala útil son las estimaciones de Cambridge English por niveles. Muestran cuántas horas de estudio se necesitan de media para llegar a cada escalón:

Horas de estudio necesarias hasta los niveles A2, B1, B2 y C1
NivelQué significa en la prácticaHoras en total
A2Temas cotidianos sencillos, frases cortas180–200
B1Puedes explicarte, con muchos errores y hablando despacio350–400
B2Nivel de trabajo: correos, videollamadas, series sin subtítulos500–600
C1Con soltura y matices, casi sin pausas para buscar la palabra700–800

De ahí sale la primera precisión importante: «aprender un idioma» no es un único punto. Entre «puedo pedir un café» y «puedo llevar una reunión» hay unas 400 horas, y quien pregunta por plazos suele referirse a algo intermedio.

Pasa las horas al calendario y todo encaja

Las horas por sí solas no dicen nada hasta que las divides entre tu horario real. La aritmética es simple y bastante aleccionadora:

Cuántas horas al año salen con 15, 30 y 60 minutos de estudio al día
Ritmo de estudioHoras al añoHasta B1 (≈400 h)Hasta B2 (≈600 h)
15 minutos al día91unos 4 añosunos 6,5 años
30 minutos al día182algo más de 2 añosunos 3 años
1 hora al día365alrededor de un añoalrededor de 1,5 años
2 horas los fines de semana208unos 2 añosunos 3 años

De esta tabla se ven dos cosas enseguida. La primera: si no empiezas de cero, sino con el inglés del colegio, parte del camino ya está hecho y los plazos reales son más cortos: la mayoría de los adultos anda por un A2. La segunda: la diferencia entre 15 minutos y una hora es la diferencia entre cuatro años y uno, no entre «despacio» y «un poco más rápido».

Y una tercera, menos evidente: la fila de los fines de semana acumula casi tantas horas como media hora diaria, pero funciona notablemente peor. La causa no está en la cantidad, sino en los intervalos.

Por qué las sesiones cortas diarias ganan a las largas y espaciadas

La memoria funciona de modo que el olvido empieza en cuanto cierras el libro y avanza más rápido durante las primeras veinticuatro horas. Un repaso que cae en ese momento sale barato y fija la palabra durante mucho tiempo. Un repaso una semana después ya es casi volver a aprenderla.

La consecuencia práctica: dos horas el sábado pierden más que veinte minutos todos los días, aunque el total semanal se parezca. En seis días sin contacto, la mitad de las palabras nuevas se va, y parte de la sesión del sábado se dedica a recuperar lo ya estudiado. Ese mecanismo está explicado con más detalle en el artículo sobre por qué la constancia gana al empollar.

Hay una segunda razón, más doméstica. Una sesión de dos horas exige encontrar antes un hueco de dos horas, y esos huecos son los primeros que se cancelan. Una de quince minutos no exige nada: cabe en una cola, en el metro, en la pausa entre dos llamadas. Una sesión que no hay que planificar es mucho más difícil de anular.

Qué cabe en una sesión corta

Una sesión corta solo funciona si le pones dentro una cantidad razonable. Referencia para diez o quince minutos:

  • 5–7 palabras nuevas, no más. Veinte nuevas de una sentada parecen un récord y normalmente no sobreviven a la noche.
  • 15–25 repasos de lo estudiado antes. Ahí se va la mayor parte del tiempo y de ahí sale la mayor parte del resultado.
  • Un ejercicio de recuperación: recordar la palabra a partir de la traducción, y no reconocer la traducción de una palabra que te muestran. Reconocer siempre es más fácil y siempre engaña.
Ajustar la meta diaria de palabras en VibeLing: 20 palabras son 20 minutos al día

Veinte palabras al día son unos veinte minutos, y ya es un ritmo rápido: 7.000 palabras en un año si no te saltas ningún día. Te los vas a saltar, así que cuenta con un realista 60–70 % de los días.

Cómo saber si vas según lo previsto

Contar horas es incómodo, y el avance a lo largo de un año no se nota desde dentro. Funcionan dos indicadores sencillos.

El primero es la racha de días. No como logro de videojuego, sino como contador honesto: 200 días de 365 a veinte minutos son unas 70 horas, y a ese ritmo el B1 queda muy lejos. 320 días es otra historia.

El segundo es el tamaño del vocabulario activo. No «cuántas palabras he visto», sino cuántas puedes producir tú. Entre esos dos números suele haber una diferencia de dos o tres veces, y es el segundo el que decide si vas a poder hablar. Sobre eso hay un texto aparte: cómo medir tu progreso de vocabulario.

Pantalla del diccionario en VibeLing: racha, actividad semanal y reparto entre nuevas, aprendiendo y sé

Lo más cómodo es que ambas cosas las cuente la aplicación y no tú. En VibeLing la meta diaria se ajusta con un deslizador y la app te dice al momento cuántos minutos supone, mientras que en el diccionario se ven la racha, la actividad de la semana y el reparto entre «nuevas», «aprendiendo» y «sé»: justo los dos números que indican si vas según lo previsto o estás parado.

Respuesta corta

Hasta el nivel en el que puedes desenvolverte en un viaje y escribir por trabajo hacen falta unas 350–400 horas: un año a una hora diaria o dos años a media hora. Hasta un nivel de trabajo sólido, 500–600 horas. Los idiomas de familias lejanas, como el japonés, multiplican ese plazo por tres o cuatro.

Acelerar mucho el proceso no se puede, pero frenarlo con parones es facilísimo, y casi todos los que llevan «cinco años estudiando sin resultados» lo frenaron exactamente así. Elige entonces no el horario más ambicioso, sino el que vayas a mantener de verdad cada día: quince minutos que ocurren ganan a una hora que no ocurre.

Lo más fácil es empezar con una meta diaria pequeña y una app que recuerde por ti qué toca repasar hoy: prueba VibeLing y mira tus números dentro de un mes.